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Me quedo contigo

Me quedo contigo, con la más bonita, con la que no se conforma con nada, pero termina conformándose.
Me quedo contigo, la que se acuesta peinada y se levanta despeinada.
Me quedo contigo la que habla y habla contradiciendo todo lo que escucha, pero al final de la noche da la razón.
Me quedo contigo con la inquieta, con la que quiere hacer mil cosas a la vez y siempre termina haciendo una.
Me quedo contigo con la que cuenta las estrellas, le da forma a las nubes y ve cada día el atardecer para pedir un deseo.
Me quedo contigo porque me escoges siempre, me enamoras cada día, me besas en la frente sin razón y cambias mis planes para incluir los tuyos junto a los mios.

Siempre contigo.

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qué sentido tiene.

Qué sentido tienen tus besos si no me miran, sin tu cabellera que arropaba mis noches largas sin sueños, ni sentidos.

Qué sentido tiene tu almohada vacía, junto a la mía, en este otoño que se aproxima en un invierno sin medida.

Qué sentido tiene la ventana, cuando se asoma la luna, añorando tú silueta desnuda, imperfecta, atrevida, bajo su luz.

Qué sentido tiene mi piel, si  falta tú olor, tus caricias ocurrentes y tus masajes de novata.

Qué sentido tiene nuestra habitación sino estás tú, para un beso, una palabra y tus miradas de ternura.

Qué sentido tiene todo sin ti, mis noches no serán noches, sin gemidos, ni susurros, sin caricias ni desvelos.

Por primera vez.

Yo solo corrí tras sus besos desnudos, sus besos abandonados y heridos.

 Fui detrás de ella, como cuando un perro tiene hambre, sed y hasta frío; fui detrás de ella como la abeja a la miel, como la lluvia al suelo y el girasol al sol.

  Llegue a tu espalda, tome tu hombro te dije: – Aquí estoy, soy lo que buscas, lo  que jamás te hará falta, ni te hará sufrir. tendrás mis mañanas y desvelos. Seré tu compañía para hoy y nuestro futuro, no habrá otra en tu lugar, no habrá nadie que toque éste pequeño y conforme corazón, ni se meta en mis entrañas sacandome las mariposas, que sólo tú  pusiste ahi.  

Solo tú conoces mis gemidos en lo más profundo de mi ser, conoces mi mala costumbre de amar, mi mejor manera de tocar tu piel, mi peor manera de no decir lo que sentía a tiempo y no perderte por primera vez… Por primera vez dame una y última oportunidad.

siempre ella.

Ella va con tanta prisa que no deja ni sus huellas, 

Ella va por el día demostrando una sonrisa, su alegría, por las cosas mas sencillas y cotidianas; al caer la noche, la obscuridad de cuatro paredes, roban su sonrisa, roban su ternura y la dejan sin suspiros.

Ella se desvite cada noche, colgando su traje de alegría, para ponerse la melancolía.

Ella llora con la luna su valentía quedando dormida, entre sabanas frías; ella no sabe que el viento sopla sus tristezas, para continuar un nuevo día. 
Por ellas, para ellas, esas mujeres luchadoras, que siempre tienen buena cara, acompañada con actitud, ante las adversidades. 

Fuerte

Que duro es hacerte el (la) fuerte,

Cuando todos tus huesos duelen,

Cuando tus pensamientos son tan negativos,

Sientes que no respiras, que el pecho te aprieta, pero por supuesto aún respiras.

El alma no se levanta, aflojando cada músculo, cada nervio, cada órgano.

Tus piernas no la sientes, pero continúas haciéndote e inventandote ser fuerte, porque ahí en cada esquina, siempre hay un camino que continuar y descubrir.

Sé fuerte hasta que no duela.

Dolió

Dolió más cuando tú silencio sobraba en la mesa.

Dolió más tus manos en el fuego, sin querer tomar las mías.

Dolió más tus pasos en terrenos equivocados.

Dolió más cuando dejaste las sabana frías, tú indiferencia al caer la noche; ni un te quiero, ni un buenas noches, ni un hasta mañana.

Pero sobre todo, dolió más mi alma que sabia, que siempre estuve sola.