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Bichos.

Cuanto dolor, como no estar triste de ver tantas injusticias en mi país Venezuela, es una Barbarie lo que se ve y se vive, nos están matando, la guardia y los policías ya no son de este planeta y ni hablar de los corruptos del Gobierno, que el mundo lo sepa son dictadores y no les importo nunca el pueblo venezolano.

Quisiera preguntarle a un guardia o policía:

-Usted nació solo, quién lo parió, quién lo tuvo 9 meses en sus entrañas, lo abortaron y sobrevivió entre bichos y porquería, la basura te amamanto, el odio te abrazo, no creció con un humano, alguna mamá, papá, hermano, abuelo, un vecino, alguna mascota; porque te he visto como agredes a las personas con tantas ganas, rabia, odio, resentimiento, cierras ese puño gordo y fuerte de cobardía y lo llevas a cualquier parte del cuerpo de esa persona inocente; inocente porque esa persona esta cansada de no comer bien, de no encontrar medicina, ni cubrir sus necesidades básicas con ese sueldo miserable, con eso no te basta y dispara.

Dónde está la humanidad, cuando todas esas personas van sin armas a esas concentraciones, van desde niños hasta personas mayores, que bonito no, ustedes armados y los inocentes no.   Ya entendí no me responda ustedes nadie los pario, nadie los quiso solo son bichos de una sociedad muda y ciega, bichos que odian, ustedes son la escoria la peor plaga, jamas recibieron amor de un hogar y mucho menos valores, de lo contrario no nos estuviesen matando, veo como mucha gente ni es capaz de matar una cucaracha ni yo a una hormiga y cuando las veo en fila me hago a un lado para no lastimarlas porque en mi mente y corazón no me cabe que tengo que pisarlas para hacerle daño.

Ustedes Guardias y Policías, son Bichos asesinos y la vergüenza de este país.

Nos están asesinando y así aun no tenemos miedo.

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Refugio.

Me refugio entre letras para no llorar,

dibujo para no gritar,

me desahogo entre mis trazos.

Creo mi mundo, le hago una burbuja, ya no mas,

Ya no quiero ver más la realidad,

Duele, esa realidad duele.

Hice una cortina en la montaña llena de flores y paja

en medio de muchos arboles, una sola piedra, para qué más.

una piedra solitaria, como yo. Perfecta para sentarme y perderme.

Perderme en su silencio, en su discreción, y sobre todo en su sabiduría.