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Tristezas

– y de qué murió?

-Se ahogó con una gota de lágrima que caía por su mejilla atravesando sus dulces labios y abrazando la lengua para no caer a su garganta, la lengua la soltó llegando como estaca al corazón.

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Sigue.

sigue que si es el camino correcto,

solo cámbiate los zapatos por unos todo terreno.

Una de esas anécdotas.

Una mañana la abuela: -vengan niñas ya nacieron los pollitos!

-Los podemos tocar abuelita.

-No, solo verlos porque la mama gallina no les dará calor y morirán de frío.

-y darles un besito.

-Su mamá es muy celosa y con su pico te picara.

-bueno vamos hermanita dejemos que la mamá gallina le de teta a los pollitos.

 

Primavera

Abrázame fuerte en silencio.  Necesito de tus brazos, eres mi nido, mi refugio, mi corazón.  Así como la primavera abraza el sol necesitando su calor, como los días que no quieren terminar  porque al sol le cuesta marchar.  Abrázame fuerte mamá que la primavera llega una vez más, presumiendo sus flores y las mariposas que no paran de bailar y nosotras que no dejamos de admirar.

Calidad de compañía.

-Hola mi pana y la novia

– Terminamos, me dejo.

-y eso?

-No sé y eso que la llenaba de flores, chocolates, peluches, joyas y no bastó.

-Te faltó algo amigo, tiempo, calidad de tiempo de estar juntos la rutina mata, lo material en parte ayuda alimentar la rutina; digo yo quizás no se.

Por primera vez.

Yo solo corrí tras sus besos desnudos, sus besos abandonados y heridos.

 Fui detrás de ella, como cuando un perro tiene hambre, sed y hasta frío; fui detrás de ella como la abeja a la miel, como la lluvia al suelo y el girasol al sol.

  Llegue a tu espalda, tome tu hombro te dije: – Aquí estoy, soy lo que buscas, lo  que jamás te hará falta, ni te hará sufrir. tendrás mis mañanas y desvelos. Seré tu compañía para hoy y nuestro futuro, no habrá otra en tu lugar, no habrá nadie que toque éste pequeño y conforme corazón, ni se meta en mis entrañas sacandome las mariposas, que sólo tú  pusiste ahi.  

Solo tú conoces mis gemidos en lo más profundo de mi ser, conoces mi mala costumbre de amar, mi mejor manera de tocar tu piel, mi peor manera de no decir lo que sentía a tiempo y no perderte por primera vez… Por primera vez dame una y última oportunidad.

siempre ella.

Ella va con tanta prisa que no deja ni sus huellas, 

Ella va por el día demostrando una sonrisa, su alegría, por las cosas mas sencillas y cotidianas; al caer la noche, la obscuridad de cuatro paredes, roban su sonrisa, roban su ternura y la dejan sin suspiros.

Ella se desvite cada noche, colgando su traje de alegría, para ponerse la melancolía.

Ella llora con la luna su valentía quedando dormida, entre sabanas frías; ella no sabe que el viento sopla sus tristezas, para continuar un nuevo día. 
Por ellas, para ellas, esas mujeres luchadoras, que siempre tienen buena cara, acompañada con actitud, ante las adversidades.