Tú emigrante.

Ya lloraste lo suficiente para no extrañar lo que ya no está?, ya te quejaste? ya dejaste de ver el pasado sin sentir tristeza?, ya dejaste de decir allá no era así, era mejor.  Pues te digo para ya! Si, basta de llorar, de quejarte, si decidiste dejar tu país hazlo por lo alto ya pasaste por lo peor que fue tener la valentía de vender, regalar y hasta obsequiar todo por una mejor vida por vivir como gente civilizada que somos, porque nos merecemos una vida mejor.  Que estás sin papeles, que no tienes trabajo, pues reinventate saca tu Don o seguro lo descubrirás y ponte en creatividad, pero ya! Busca estar ocupado así no te da tiempo de pensar tonterías.  Acercate al ayuntamiento busca que cursos hay y hazlo apuntate de voluntario en la ONG. Sal socializa, pregunta y muevete.  Cuando decidiste salir del país es porque decidiste ser valiente y consciente de que es duro empezar de cero pero no imposible, nada nos deja el quejarnos y llorar; disfruta y agradece lo que te ofrece ese país que te abre las puertas, estudia su lengua y hasta su cultura envuelvete y empapate con gusto.  Ya estas ahí al menos que quieras regresar… Pero el regresar, piensalo, tiene sus consecuencias.  Quedate y lucha, busca mensajes positivos así como las personas.  La vida es un constante viaje al cambio.

Anuncios

Sin.

Hay caminos sin salida, destinos sin vivir , promesas y sueños sin cumplir hay un sin fin de cosas, personas que no sabemos que son ni para que son.

Estamos en un mundo sin saber, un saber sin colores ni sabores, algunos aparentan que lo saben todo para ser aceptados en una sociedad injusta y despectiva, otros se guardan su sabiduría sin importar brillar como una estrella.

Nos tropezamos con personas mediocres criando hijos sin valores, solo el valor a lo material, el mundo no merece tener personas incultas sin corazón. Sembremos conciencia para un mundo con más caminos y destinos por vivir y conocer.

Noche.

Cuando se apagan las luces de la tierra y empieza la noche, comienzan mis ideas.

Cuando entra esa brillante luz por un lado de la ventana, comienza mi nostalgia.

Cuando se acerca el silencio de la madrugada, comienza mis angustia.

Cuando todos duermen, yo no duermo; alguien me roba mis sueños y no es morfeo.

Cuando mi cama flota entre las nubes cargadas de sueños, yo, yo ya duermo.

 

Quiero.

Quiero mis días contigo.

Quiero tu mal humor junto al mio.

Quiero que tus besos se lleven bien con mis besos.

Quiero que tus malos ratos choquen con los mios.

Quiero que tus manos se agarren de las mías.

Quiero que tu corazón abrace al mio.

Quiero que tu alma acaricie la mía.

Ilusión.

Ella se dejó llevar por su mirada el día que los presentaron, era el día perfecto, el día que toda mujer espera de sentir ese un no se qué, ese flechazo, esa chispa, ese cosquilleo con coqueteo.  Él por primera vez sabe lo que es sentir que el tiempo se detiene, se detiene en ese momento que siente su calor, su sensual mirada, sus labios saludándolo para decir su nombre y un “hola cómo estás”.  

Eso, es el comienzo de una ilusión, una ilusión que no se sabe dónde va parar y cuánto durará.

Hoy.

No se puede vivir de un pasado que ya no está, ni volverá.  Para qué hacernos daño pensando, diciendo, deseando lo que quedó atrás.  “Vive el presente” o si no te gusta esa pequeña frase, vive lo que elegiste ser y continua tu camino, que el tiempo no se le ha detenido a nadie por añorar lo que ya no está.