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Madre.

Cómo no quererte y agradecerte tanto madre cuando me amaste antes de nacer, cuando fuiste la primera en decir mi nombre y darme un besito en la mejilla mientras me tomabas en tus brazos por primera vez, fui creciendo me dabas tus manos para no caerme y me abrazabas con tanta ternura que solo una madre asustada e imperfecta, con tanta responsabilidad que le venia, sabia hacerlo para ser la primera vez.

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Olas.

Observando las olas del mar me refleje en una en especial, la que venia de bien lejos pude ver como se fue levantando, mientras mas se acercaba perdía su fuerza pero en segundos de nuevo agarraba fuerza como empujando a otras que estaban débiles; esa ola me pareció única porque siguió avanzando para elevarle el vuelo en el mar a otras para que llegaran a su destino, la orilla del mar. Esa ola no llego a la orilla pero las demás si gracias a ella, sentí que esa ola grande y con carácter era mi madre que se levantaba de las adversidades y aun así seguía para ayudarnos a nosotros sus hijos a alcanzar nuestros sueños y metas con un buen empujoncito o esa patadita que nos motiva a seguir.

La playa. 1

Hoy me senté en la arena con los pies descalzos a esperar cada ola mansa que llegara y tocara mis pies, miraba al cielo junto al infinito del mar, veía como el viento empujaba cada ola haciéndola más fuerte y rebelde; ahí me dije “somos nada para un todo

Abuelo.

Relato corto

Les tengo un relato corto y breve, la vida de mi amiga se desvaneció porque nadie la escucho, ni tomaron en serio sus sentimientos.

Cuando alguien se acerque a decirte algo tómalo en serio, deja que esa persona se desahogue quizás no está buscando tu consejo solo alivio para el alma y cuerpo, o con una palmadita en el hombro y decirle “todo estará bien”

Amor de abuela.

De niño siempre fui diferente, ahora adulto me doy cuenta no se si sera tarde para remediar cualquier daño que hice; recuerdo la mirada de mi madre de desesperación y decepción cuando me decía -hijo vengo de la escuela tus notas son pésimas qué he hecho mal, los profesores dicen que no prestas atención, tienes mala ortografía, excepto la profesora de pintura, que me dijo “su hijo tiene un gran talento” y,,, que vas hacer con el dibujo, ser pintor de brocha gorda, pintor de edificios? no se Eduardo pero tienes que esforzarte más sino serás un don nadie.

Jamás supe que era un don nadie, mi madre dudo de mis capacidades, mientras algunos de mis compañeros ponían atención al pizarrón con tantos números yo veía números que bailaban entre colores que se unían y formaban nubes, arboles y hasta animales.

La abuela confió en mi,  creo que desde que nací, le gustaba y aplaudía mis dibujos, pago mi carrera en Colombia en la Universidad de Bellas Artes, en contra la voluntad de mis padres, me centre en dar lo mejor de mi, para el día de la graduación mi abuela compro el vestido más bonito, me lo dijo, – Ven Eduardo a que está lindisimo éste vestido que compre para ésta reina y ver a su príncipe el día de su graduación. le dije por supuesto que está bello.

Esa mañana de mi acto de graduación fui a la habitación de mi abuela ya estaba lista se colocaba su perfume y le faltaba el toque final su peinado, siempre elegante -Ve eduardo que es tu día ya iré con tus padres al acto, tú tienes que estar antes y recuerda siempre no fuiste ni eres diferente, eres mi artista favorito porque siempre creí en ti y todas tus capacidades que tenias para aprender,. Dijo mi abuela.

En el acto de grado estaban los asientos vacíos y así permanecieron hasta el final, al salir venia mi padre a buscarme con una cara de no muy buena noticias -Hijo tu abuela falleció, saliendo aquí al acto se desmayo en los brazos de tu madre, lo siento hijo llego la ambulancia y no se pudo hacer nada. lo que hice fue correr y correr llegue hasta ella antes que se la llevara, me detuve la abrace le dije al oído: mi reina sabias que te ibas me dejaste, te pusiste el mejor vestido, el mejor perfume, siempre coqueta e impecable gracias por confiar en mi.  Te fuiste en el día mas importante de mi vida.

 

Asi somos, nada nos basta.

-Se gastó el amor en pendejadas, no guardo ni un poquito pa’ re-conquistarla, dijo el dinero.

-Se gastó el dinero en amor para enamorarla y ahora no voltea ni pa’ saludarlo, dijo el amor.