Seguiré ahí.

Me quede en tu silencio que ahogó mi ego en los días mas soleados y grises que más te necesite.

Me quedé en tu pecho acurrucado, asustado, como un niño implorando amor y un “no te vayas”.

Me quedé en tus pupilas, en tus pestañas con cada parpadeo, cada lágrima escondida e insegura.

Me quedé para no irme, igual dejaste que me fuera, pero yo sigo ahí en cada cabello tuyo, en tus manos, tu mirada; cada huella que dejas a donde vayas yo seguiré ahi.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s